EVENTO WIENER STADTWERKE

El pasado 2 de marzo, el eurodiputado Javier Zarzalejos participó, en su condición de presidente de la comisión LIBE del Parlamento Europeo, en un encuentro organizado por la empresa municipal vienesa Wiener Stadtwerke dedicado a la protección y resiliencia de las infraestructuras críticas en Europa, con especial atención a los sectores energético y de movilidad.

El debate contó también con la participación de Beate Gminder, directora general de la Dirección General de Migración y Asuntos de Interior de la Comisión Europea, así como del director general de Wiener Stadtwerke, Peter Weinelt. Durante el encuentro se abordaron los nuevos desafíos que afronta Europa ante el aumento de amenazas híbridas que afectan a infraestructuras estratégicas como las redes energéticas, los sistemas de transporte y los entornos digitales.

Durante su intervención, Zarzalejos subrayó que la protección de estas infraestructuras se ha convertido en una prioridad política estructural para la Unión Europea, ya que de su seguridad dependen la estabilidad social, la competitividad económica y la soberanía europea. El eurodiputado advirtió de que las amenazas híbridas ya forman parte permanente del entorno estratégico europeo y defendió reforzar la preparación y la capacidad de respuesta de los Estados miembros.

Asimismo, destacó las iniciativas impulsadas recientemente por la Comisión Europea para fortalecer la resiliencia de las infraestructuras críticas, entre ellas la nueva estrategia de seguridad interior y la Directiva sobre resiliencia de entidades críticas. Zarzalejos subrayó la necesidad de que estas medidas se traduzcan en capacidades operativas reales y en una cooperación más estrecha entre autoridades públicas y operadores privados para garantizar la seguridad, la cohesión y la prosperidad de los ciudadanos europeos.

En este contexto, el eurodiputado insistió en que la protección de las infraestructuras críticas debe ocupar un lugar central en la agenda de seguridad europea. A su juicio, reforzar la cooperación entre instituciones, Estados miembros y operadores privados será esencial para anticipar riesgos, mejorar la capacidad de respuesta y garantizar la seguridad, la cohesión y la prosperidad de los ciudadanos europeos.