ENCUENTRO CON SU SANTIDAD EL PAPA LEÓN XIV EN EL VATICANO

El Partido Popular Europeo (EPP) viajó al Vaticano para celebrar unas jornadas de reflexión sobre el futuro de Europa, el papel de los valores cristianos y los grandes desafíos internacionales que afronta la Unión Europea. La visita culminó con una audiencia privada con Su Santidad el Papa León XIV, en un momento especialmente marcado por la incertidumbre geopolítica y los llamamientos internacionales a favor de la paz.

El presidente del EPP en el Parlamento Europeo, Manfred Weber, destacó antes del encuentro que el Papa representa “una importante autoridad moral y un símbolo de paz” en tiempos convulsos. Weber subrayó además la necesidad de preservar las raíces y valores cristianos como fundamento del proyecto europeo y de la identidad común de Europa.

Durante las jornadas, los eurodiputados mantuvieron encuentros con destacados representantes de la Iglesia y expertos en doctrina social, con quienes debatieron sobre la responsabilidad de Europa en el mundo, la defensa de la dignidad humana y el fortalecimiento del diálogo intercultural y religioso. Entre los participantes figuraron el cardenal Claudio Gugerotti, la presidenta de la Pontificia Academia de Ciencias Sociales, Helen Alford, así como representantes de distintos dicasterios de la Santa Sede.

Asimismo, los eurodiputados abordaron la libertad religiosa como uno de los pilares esenciales del modo de vida europeo, junto a la nueva enviada especial de la Unión Europea para la libertad religiosa, Mairead McGuinness.

Por su parte, la eurodiputada Željana Zovko destacó que la audiencia con el Santo Padre llegó “en un momento crucial, cuando el mundo reclama paz”, una paz basada no solo en la ausencia de conflictos, sino también en la justicia, la dignidad y la solidaridad entre los pueblos. En este sentido, defendió el perdón, el diálogo y la diplomacia preventiva como herramientas indispensables para construir una paz duradera y superar divisiones.

Con esta visita institucional, el EPP reafirma su compromiso con la defensa de los valores humanistas y cristianos que han inspirado históricamente el proyecto europeo, así como con la promoción de la paz, la libertad religiosa y el diálogo entre culturas.